google-site-verification=vFyTcqpT27zWrkZJ7jaeSa2MoPOItD9vRRkHuUxCGQk El silencioso de la reunión
Search
  • Luis Palacios Araus

El silencioso de la reunión

Jorge es eficaz y tiene buena predisposición para el trabajo pero rara vez habla en las reuniones. Esta actitud, desconcierta a Eva, la directora del equipo.

En las reuniones, Eva se encuentra un tanto “atrapada” intentando adivinar que piensa Jorge. Le incomoda su silencio y se plantea posibles intervenciones.

Alguna vez ha pensado en preguntarle directamente su opinión. Pero, su intuición le dice que resultaría invasivo por su parte y podría conseguir el efecto contrario, es decir, que Jorge se replegará más. Por otra parte, una pregunta directa implicaría mostrar un especial interés por esta persona y podría reforzar su conducta incluso provocar que otros miembros del equipo la imitaran.

“A veces no intervenir, o en apariencia no intervenir, es una buena forma de intervenir”, piensa Eva. Por supuesto, fuera de la reunión, no permite que Jorge haga los análisis o propuestas que renunció a hacer en las reuniones, pero decide soportar su silencio.

De esta forma, además de tener una actitud comprensiva hacia Jorge, Eva le dice al equipo “aquí se respeta que cada uno aporte lo que considere oportuno hasta donde le parezca adecuado”. A veces, “dar cancha” resulta mucho más productivo que presionar.

Mientras tanto, Jorge pagará un “peaje” por su silencio.. Poco a poco, comprobará que las decisiones tomadas en las reuniones le afectan a pesar de no haber influido en ellas. Además, verá como sus compañeros ganan poder y prestigio mientras él se queda atrás.

Con el tiempo, es posible que Jorge se replantee su actitud y se muestre más participativo. Pero, si no fuese así, de alguna forma, estaría eligiendo que su papel en el equipo y la empresa fuese, en el mejor de los casos, bastante secundario.


0 views