Para iniciar una psicoterapia o un proceso de desarrollo personal, no es necesario encontrarse mal, ni tampoco bien. Basta desear vivir de otra forma y asumir el esfuerzo que implica conseguirlo.

 

Se trata de desarrollar un proceso de cambio guiado por un profesional. Para ello, a través de reuniones periódicas, se genera un espacio de confianza y apoyo que permite expresar sentimientos, elaborar reflexiones y modificar conductas.

 

Se puede trabajar de forma individual, en pareja o en grupo. Lo habitual es asistir personalmente a las sesiones pero también resulta posible desarrollar el trabajo, parcial o totalmente, a través de video conferencia (Skype). 

 

Finalmente, se promueve la adquisición de una mayor autonomía y la mejora de la calidad de las relaciones interpersonales.