google-site-verification=vFyTcqpT27zWrkZJ7jaeSa2MoPOItD9vRRkHuUxCGQk
 
Search
  • Luis Palacios Araus

El hombre de Piltdown. Prejuicios y realidad.

El hombre del Piltdown pasó a la historia como uno de los mayores fraudes de la Paleoantropología. En 1908, se dijo haber descubierto en Inglaterra un cráneo de homínido que podría ser el "eslabón perdido" en la evolución humana. Resultó ser una composición de mandíbula de orangután y cráneo de un hombre actual.

Poco tiempo después, en 1924, R. Dart descubrió el cráneo del "niño de Taung". Un antepasado del hombre del grupo de los Australopithecus que vivió en Sudáfrica hace unos 2,5 millones de años. Tenía una capacidad craneal similar a la de un chimpancé y era bípedo. Este descubrimiento fue muy cuestionado por la comunidad científica. Fue necesario que pasaran 12 años para que se aceptase su relevancia en la evolución humana.


La comunidad científica esperaba que el eslabón perdido de la evolución humana estuviese en Europa y mostrase una capacidad craneal elevada que reflejase un aumento de la capacidad intelectual. En cambio, el niño de Taung tenía una capacidad craneal similar al de un chimpancé pero una dentición más cercana a nuestra especie. Por eso aceptó con facilidad el fraude de Piltdown y cerró los ojos ante la realidad que mostraba el niño de Taung.


Con frecuencia, interpretamos los hechos con el filtro de nuestros prejuicios. De alguna forma, podemos intentar adaptar la realidad a nuestras creencias en lugar de configurar nuestro pensamiento a partir de los datos objetivos.


1,041 views0 comments

Recent Posts

See All